Apagón nacional
El gobierno de Chad volvió a restringir el acceso de los chadianos a las plataformas de medios sociales a lo largo de julio y agosto de 2020, en un intento de controlar la difusión de lo que denominó "mensajes que incitan al odio". El acceso a Internet en general también fue estrangulado (ralentizado) o bloqueado por completo en todo el país de forma intermitente.
Impacto local
Chad ocupa el décimo puesto en el Índice de Resiliencia de Internet (IRI) de la Internet Society para África y alrededor del 8% de la población de unos 17 millones de personas tiene acceso a Internet. La gran mayoría de los chadianos utiliza Internet móvil y los individuos con conectividad de línea fija se sitúan en el 0%.
Aunque la insuficiencia de infraestructuras, el escaso ancho de banda, el bajo índice de penetración de Internet y el coste prohibitivo de una conectividad fiable obstaculizan los servicios en línea, los empresarios y las empresas están construyendo lentamente la economía digital.
Durante el cierre, quienes ofrecían servicios en línea que dependían de las aplicaciones de mensajería dejaron de operar o tuvieron que recurrir a costosas VPN para eludir el bloqueo, lo que les hizo perder su medio de vida o reducir sus beneficios.
