Las tácticas de control digital del gobierno iraní son una forma sofisticada de represión, afirma un investigador

Las técnicas de control digital del gobierno iraní se han vuelto tan sofisticadas que, si usted estuviera en el país, ni siquiera se daría cuenta de que están ocurriendo, dice la defensora de los derechos humanos Mani Mostofi a la presentadora de Spark, Nora Young.

"Por ejemplo, su versión iraní de Uber seguiría funcionando. Podría seguir consultando su cuenta bancaria", dijo. Pero plataformas internacionales populares como WhatsApp o Instagram serían completamente inaccesibles.

Mostofi, director del Grupo Miaan -una organización con sede en Estados Unidos que investiga los derechos digitales en Irán-, ha visto cómo la República Islámica de Irán ha pasado de los amplios cierres de Internet en todo el país al bloqueo preciso y selectivo del acceso a los datos móviles en barrios concretos donde se planean protestas.

Mostofi afirma que los recientes cierres forman parte de un esfuerzo más amplio por parte de Irán para nacionalizar esencialmente Internet, con empresas tecnológicas nacionales que crean sus propias versiones de todo, desde las redes sociales a las aplicaciones de chat o los servicios de reparto de comida. Esto hace que el país dependa menos de las redes y plataformas internacionales, y facilita mucho la vigilancia por parte del gobierno.

"No sólo están construyendo una infraestructura nacional que básicamente cumple sus normas de censura", dijo Mostofi, "sino que también les da acceso a los datos de los usuarios y a los patrones de tráfico y cosas por el estilo, porque todo está localizado dentro del país y hay muy poca resistencia [por parte de] los proveedores de servicios de Internet."

VIA CBC, Canadá