El control de Internet en Turquía y las próximas elecciones
El gobierno turco se ha dotado de un vasto arsenal de herramientas de censura digital que ha utilizado repetidamente para silenciar las opiniones disidentes en línea. En los últimos nueve años se han producido miles de procesamientos de periodistas, opositores políticos y otras personas por criticar al presidente y al gobierno en Internet o incluso por el mero hecho de compartir o dar a me gusta a artículos críticos en las redes sociales.
El gobierno también bloquea con frecuencia los sitios web críticos con el partido gobernante o con ministros concretos. En diciembre de 2021, se habían bloqueado más de medio millón de dominios. Las plataformas de medios sociales que rechacen las demandas del gobierno para que se retiren los datos de los usuarios o los contenidos podrían enfrentarse a fuertes multas o restricciones de ancho de banda que harían que sus plataformas quedaran efectivamente inutilizables en Turquía.
El gobierno turco tiene un historial bien establecido de estrangulamiento temporal del acceso a las redes sociales populares en momentos de agitación política o cuando prevé críticas, como hizo tras los devastadores terremotos de febrero de 2023.
