Debemos mejorar los flujos de datos transfronterizos - He aquí por qué

El comercio electrónico transfronterizo tiene un valor estimado de 2,7 billones de dólares en todo el mundo. Gran parte de esta creación de riqueza depende de los flujos de datos transfronterizos, un statu quo cada vez más amenazado. Sin embargo, los flujos de datos transfronterizos se están convirtiendo cada vez más en un campo de fricción entre los Estados y de frustración entre las empresas. La fragmentación de los regímenes reguladores está frenando lo que debería ser una revolución digital aún más transformadora -y mejoradora de la vida-. El dilema básico es el siguiente: los países saben que permitir que los datos fluyan a través de las fronteras tiene amplios beneficios, pero son reacios a ceder el control. Regular cómo se utilizan los datos dentro de sus propias jurisdicciones ya es bastante difícil; no siempre confían en que las organizaciones externas -ya sean gobiernos o empresas tecnológicas- administren los datos de sus ciudadanos de forma responsable. El resultado ha sido un número creciente de normativas sobre datos, a menudo confusas y contradictorias. Si a esto se añaden las barreras lingüísticas y otros obstáculos específicos de cada país, la tarea para quienes desean maximizar el potencial de los datos al tiempo que cumplen las normativas nacionales se vuelve aún más desalentadora. VIA El Foro Económico Mundial
Etiquetas: