La censura en Internet en Irak y su impacto en los contenidos útiles
En resumen:
- Se observó que ciertos métodos de censura no se aplicaban de manera uniforme entre los distintos proveedores de servicios de Internet iraquíes.
- La falta de normalización está afectando de forma involuntaria a sectores clave, entre los que se incluyen la educación, la infraestructura empresarial, las plataformas de investigación y los servicios públicos.
- Si los gobiernos exigen la aplicación de medidas de filtrado, su implementación debe ser transparente, proporcionada y sujeta a rendición de cuentas.
La censura en Internet suele debatirse en términos de política, legislación o seguridad nacional. Sin embargo, hay una cuestión técnica importante que a menudo se pasa por alto: ¿qué ocurre cuando el bloqueo restringe involuntariamente servicios útiles en línea?
Mis colegas y yo hemos publicado recientemente un estudio en Computers & Securityen el que se analiza cómo se aplica el filtrado de Internet en los proveedores de servicios de Internet (ISP) residenciales de Irak.
Irak constituye un caso importante, ya que su infraestructura de Internet está, en la práctica, descentralizada. Aunque el Ministerio de Comunicaciones establece requisitos normativos para muchos proveedores de servicios de Internet (ISP) en la región federal, muchos de ellos no dirigen el tráfico a través del punto de control exigido por el ministerio. En su lugar, algunos dirigen el tráfico a través de proveedores con sede en el Kurdistán o utilizan conexiones internacionales directas. Al mismo tiempo, la región del Kurdistán opera bajo su propio marco normativo y no está obligada a canalizar el tráfico a través del punto de control federal.
En conjunto, estos factores dan lugar a un entorno de red fragmentado en el que las normas de censura pueden aplicarse de forma desigual entre los distintos proveedores de servicios de Internet.
Para comprender cuál es la experiencia real de los usuarios, llevamos a cabo mediciones activas en cuatro redes residenciales iraquíes en 2025: tres proveedores de servicios de Internet (ISP) de línea fija y un operador de telefonía móvil. Analizamos dos amplios conjuntos de nombres de dominio: 50 000 dominios populares de la lista «Majestic Million» y más de 100 000 dominios de una lista privada facilitada por el Ministerio de Comunicaciones iraquí. Esto nos permitió comparar el filtrado de sitios web de uso generalizado con el de una lista oficial de bloqueo.
El filtrado de DNS es la técnica de censura más habitual; el bloqueo a nivel de IP se aplica de forma inconsistente
El filtrado basado en el DNS es la técnica de censura más habitual y sistemática entre los proveedores de servicios de Internet analizados.
El Sistema de Nombres de Dominio (DNS) se suele describir como la guía telefónica de Internet: cuando los usuarios escriben el nombre de un sitio web, el DNS lo traduce a la dirección numérica necesaria para acceder a dicho sitio. Al interferir en este proceso, un proveedor de servicios de Internet (ISP) puede impedir que los usuarios accedan a un sitio web incluso antes de que se establezca la conexión.
En nuestras mediciones, la interferencia del DNS se observó en todas las redes analizadas y afectó incluso a sitios web de gran tráfico. Sin embargo, no todos los proveedores la aplicaron de la misma manera. Algunos proveedores de servicios de Internet (ISP) devolvieron respuestas que sugerían que el dominio no existía, mientras que otros devolvieron respuestas vacías o fallidas. Para los usuarios, el resultado puede parecer similar: el sitio web no se carga. Para los investigadores, periodistas y responsables políticos, estas diferencias son importantes, ya que ponen de manifiesto que la aplicación de esta medida no está técnicamente estandarizada.
Nuestra segunda conclusión principal fue que el bloqueo a nivel de IP es menos coherente y tiene más probabilidades de provocar daños colaterales. El bloqueo a nivel de IP impide a los usuarios acceder directamente a una dirección numérica de Internet. El problema es que una misma dirección IP puede alojar numerosos sitios web que no guardan relación entre sí. Por lo tanto, el bloqueo de dicha dirección puede impedir el acceso no solo al sitio web deseado, sino también a sitios web legítimos alojados en la misma infraestructura.
¿Qué repercusiones tiene la censura en Internet sobre los contenidos útiles?
En nuestro estudio, el bloqueo a nivel de IP afectó a dominios de categorías importantes, como los negocios, las tecnologías de la información y la educación. Estos sectores son esenciales para la actividad económica, el acceso al conocimiento, la investigación y los servicios públicos. Cuando el filtrado restringe involuntariamente estos recursos, la censura deja de ser únicamente una cuestión de control de contenidos para convertirse en un problema de conectividad, productividad y desarrollo.
Las diferencias entre los proveedores de servicios de Internet (ISP) también son significativas. Algunos bloqueos eran comunes en todas las redes analizadas, lo que sugiere el cumplimiento de las directrices de la política central. Sin embargo, otros bloqueos solo se observaban en proveedores específicos, lo que indica que cada ISP puede aplicar normas adicionales o más estrictas. Esto da lugar a una experiencia de Internet desigual: un sitio web puede ser accesible para un usuario iraquí, pero estar bloqueado para otro, dependiendo de su proveedor.
¿Qué deberían hacer las autoridades reguladoras?
Si los gobiernos exigen la aplicación de medidas de filtrado, su implementación debe ser transparente, proporcionada y sujeta a rendición de cuentas.
Las autoridades reguladoras deberían exigir a los proveedores de servicios de Internet (ISP) que publiquen informes periódicos de transparencia en los que se explique qué se bloquea y por qué. El bloqueo a nivel de IP solo debería utilizarse con una justificación sólida, debido a su elevado riesgo de daños colaterales. Siempre que sea posible, deberían preferirse controles más precisos a nivel de dominio. Los sectores críticos, como la educación, las infraestructuras empresariales, las plataformas de investigación y los servicios públicos, deben protegerse mediante mecanismos de revisión. Los usuarios y las organizaciones afectados también deben disponer de un procedimiento de recurso claro cuando se bloqueen servicios lícitos.
El filtrado de Internet no es solo una operación técnica. Se trata de una decisión de política pública con consecuencias sociales y económicas. La experiencia de Irak demuestra que, cuando se emiten directrices políticas en un entorno de enrutamiento fragmentado, sin un mecanismo técnico unificado para su aplicación ni requisitos claros de transparencia, el resultado puede ser un filtrado inconsistente, un bloqueo excesivo e innecesario y una merma de la confianza.
Ameer Khudhur Al-Dujaily obtuvo la licenciatura en Ingeniería Electrónica y de Comunicaciones por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Kufa en 2021. Anteriormente trabajó en el Proyecto Nacional de Internet (NIP) como administrador del portal.
Colaborador: Bahaa Al-Musawi
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