¿Su conexión a Internet es más lenta debido a la versión de IP que utiliza su conexión?
En resumen:
- Dado que Internet es una combinación de redes IPv4, IPv6 y de doble pila (tanto IPv4 como IPv6), es importante comprender el rendimiento de cada una de estas versiones de IP.
- Un estudio reciente realizado en Chicago (EE. UU.) pone de manifiesto que las velocidades de conexión varían de forma sistemática.
- Esto indica que determinados proveedores, niveles de suscripción y las propias herramientas de medición de velocidad están mejor adaptados a una versión de IP que a la otra.
Todos los dispositivos conectados a Internet tienen una dirección IP —IPv4 o IPv6— que indica a los routers dónde enviar cada paquete. El protocolo IPv4 fue el primero en aparecer y utiliza direcciones de 32 bits, lo que da lugar a 4.2 mil millones de direcciones. Aunque pueda parecer una cifra elevada, no era suficiente para todos los dispositivos de Internet, y desde entonces se han agotado. ¿La solución? El IPv6, con direcciones de 128 bits y 340 billones de billones de billones de direcciones únicas.
Dado que Internet es una combinación de redes IPv4, IPv6 y de doble pila (tanto IPv4 como IPv6), es importante comprender el rendimiento de cada una de estas versiones de IP.
Para responder a esta pregunta, mis colegas y yo hemos realizado recientemente 80 000 pruebas de velocidad con Ookla y NDT7 en hogares de toda la ciudad de Chicago (EE. UU.) utilizando la plataforma FLOTO.
Las velocidades pueden variar considerablemente debido a diversos factores
Hemos constatado que, en casi el 20 % de las pruebas, las velocidades difieren de forma significativa (>5 %), llegando a alcanzar diferencias de hasta 100 Mbps en los niveles de alta velocidad.
Hay varios factores que contribuyen a ello, entre ellos las propias pruebas de velocidad, que pueden estar sesgadas hacia velocidades más altas en una versión de IP. Además, hemos observado que determinados servidores de pruebas de velocidad tienden a arrojar resultados más lentos en una única versión de IP, lo que sugiere la existencia de cuellos de botella, ya sea en el propio servidor o en la ruta entre este y la red doméstica.
Asimismo, hemos identificado patrones en determinados proveedores de servicios de Internet (ISP) y niveles de velocidad en los que una versión de IP resulta más rápida que la otra, especialmente a velocidades superiores a 400 Mbps. Por último, hemos detectado varios hogares en los que la velocidad es sistemáticamente mayor con una única versión de IP, lo que podría deberse a factores locales, como un router defectuoso o la congestión de la red.
Los usuarios habituales apenas notan el impacto
Aunque estos resultados son significativos y ponen de manifiesto diferencias sistemáticas en el rendimiento, las velocidades suelen ser similares entre las distintas versiones de IP. En el 80 % de las pruebas, las diferencias de velocidad no superaron el 2,5 %. En términos generales, se trata de una buena noticia, ya que indica que la mayoría de los usuarios no se ven afectados de manera significativa por la versión de IP de su conexión.
La medición del rendimiento en cada versión del protocolo IP permite comprender de forma más significativa el despliegue de Internet
Estos resultados tienen implicaciones para la comprensión del acceso a la banda ancha y su calidad, ámbitos en los que, por lo general, se pasa por alto la versión del protocolo IP como factor determinante o, en su caso, solo se estudia el IPv4.
Además, dado que el despliegue de IPv4 e IPv6 varía según la región, algunos grupos quedan excluidos de los estudios sobre el rendimiento de Internet que se centran únicamente en IPv4.
Esto hace que los usuarios de Internet, los organismos reguladores y los responsables políticos desconozcan el rendimiento de las redes, sobre todo a medida que sigue aumentando el despliegue de IPv6.
Para obtener más información sobre nuestros métodos y resultados, consulte nuestro artículo, que se publicará en SIGMETRICS 2026.
Amanda Hsu es estudiante de doctorado en el Instituto Tecnológico de Georgia, donde cuenta con la orientación de Frank Li y Paul Pearce. Se interesa por diversos aspectos de la medición de Internet, en particular el IPv6, la banda ancha, la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes.
Las opiniones expresadas por los autores de esta entrada del blog son propias y no reflejan necesariamente las opiniones de Internet Society.
