Más allá de la página de inicio: cómo medir lo que realmente se necesita para mantener el tráfico web a nivel local
En resumen:
- El almacenamiento y la distribución de contenidos desde el propio país o la propia región hacen que Internet sea más rápido, más económico y más resistente.
- Pulse Research está desarrollando una metodología para realizar un seguimiento de los dominios de primer nivel de los sitios web y de los recursos incrustados.
- Las mediciones actuales muestran que Estados Unidos, Alemania y Francia albergan la mayor parte del contenido a nivel mundial, mientras que Sudáfrica constituye un importante centro regional para los países del sur de África.
Mantener el tráfico de Internet a nivel local —es decir, que los contenidos se sirvan desde servidores situados en el mismo país que el usuario— hace que Internet sea más rápido, más económico y más resistente. Reduce la dependencia del costoso ancho de banda internacional y mejora la experiencia del usuario final.
Consciente de ello, Internet Society se ha fijado un ambicioso objetivo denominado «Visión 50/50»: lograr que, para 2025, al menos la mitad de todo el tráfico de Internet se mantenga a nivel local en determinadas economías. Para hacer un seguimiento de los avances hacia ese objetivo, necesitamos datos precisos y actualizados sobre la cantidad de contenido que realmente se distribuye a nivel local.
Los esfuerzos previos por medir la localidad del contenido —incluidos los trabajos de James Madeley como becario de investigación de Pulse en 2024— se centraron en la ubicación de los dominios de primer nivel de los sitios web. Pero, ¿qué ocurre con todo el contenido que se carga entre bastidores?
Como becario de investigación de Pulse Research para 2025, me propuse responder a esta pregunta: cuando se tiene en cuenta todo el contenido que un navegador carga realmente, ¿qué parte de ese contenido permanece dentro del país del usuario?
Por qué es importante el contenido integrado
Imaginemos una página web de noticias alojada localmente en Kenia. Es posible que la propia página de inicio se sirva desde un servidor local, pero los anuncios, los rastreadores de análisis, los widgets de redes sociales y los reproductores de vídeo incrustados en la página podrían servirse desde servidores situados en Europa o en Estados Unidos. Estos recursos incrustados suelen suponer la mayor parte de los datos transferidos.
Al recopilar y analizar lo que el navegador descarga realmente, en lugar de limitarse únicamente al dominio de primer nivel, obtenemos una visión más realista del destino real del tráfico de Internet.
Partiendo de los trabajos anteriores de James, nuestra nueva metodología:
- Identifica los sitios web más populares. Utilizamos el Informe sobre la experiencia del usuario de Chrome (CrUX) de Google para obtener los 1.000 sitios web más visitados de cada país y una muestra de direcciones URL de diferentes tipos de alojamiento, incluidos los alojados en redes de distribución de contenidos (CDN), los alojados de forma nativa y los servicios de streaming.
- Registra la carga completa de las páginas. Mediante un navegador automatizado (Playwright), cargamos cada sitio web a través de proxies residenciales del país de destino y grabamos archivos HTTP Archive (HAR), capturando todos los recursos que el navegador recurre, no solo la página principal.
- Localiza el contenido. Combinamos dos métodos complementarios para determinar dónde se aloja cada elemento de contenido:
- Indicadores geográficos: Extraemos indicios de ubicación (como los códigos de aeropuerto) incluidos en los encabezados de respuesta de la CDN.
- Resolución de DNS: Convertimos los nombres de dominio en direcciones IP y los geolocalizamos mediante bases de datos de geolocalización de IP.
- Se pondera por bytes. Medimos la localidad no solo contando los dominios, sino ponderando cada recurso en función de su tamaño en bytes, lo que ofrece una visión más precisa del volumen real de tráfico.
Estados Unidos, Alemania y Francia albergan la mayor parte de los contenidos; existe una gran disparidad en África
Hemos evaluado la localidad de los contenidos en 12 países de África, Asia, Europa y América. Los resultados ponen de manifiesto una gran diferencia entre los distintos países.
Figura 1 — Porcentaje de contenido web popular servido a nivel local, regional y externo (es decir, fuera del país y de la región), ponderado según el tamaño del contenido (bytes). La línea verde discontinua marca el umbral del 50 % de la «Visión 50/50» de Internet Society. (Véase el gráfico interactivo)
Estados Unidos ocupa el primer lugar, con un 83 % del contenido servido a nivel local, seguido de Japón (70 %), España (68 %), Brasil (67 %) y Sudáfrica (66 %). Estos países se benefician de una infraestructura de CDN bien consolidada y de la presencia de centros de datos.
En el extremo opuesto, en Malaui solo el 3 % de los contenidos se sirve a nivel local. Sin embargo, el 62 % se sirve a nivel regional, principalmente desde Sudáfrica, lo que significa que la mayor parte del tráfico de Malaui, al menos, permanece en el continente africano. Tanzania presenta un patrón similar: solo el 10 % es local, pero el 44 % es regional.
Argelia y Egipto, a pesar de contar con un número relativamente elevado de usuarios de Internet, registran solo un 13 % y un 15 % de contenido local, respectivamente, y la gran mayoría del tráfico procede de servidores europeos.
Un caso interesante es el de Tailandia, donde el 44 % de los contenidos es de origen local y otro 25 % es de origen regional (en su mayor parte procedente de Singapur), lo que eleva la cifra combinada de contenidos locales y regionales a casi el 69 %.
Las matrices por países de la figura 2 revelan una tendencia constante: un puñado de países, entre los que destacan Estados Unidos, Alemania y Francia, siguen albergando la mayor parte del contenido externo en casi todos los países analizados. Esto pone de manifiesto la concentración de la infraestructura mundial de Internet en unas pocas ubicaciones.
¿Qué viene ahora?
Estos resultados ponen de manifiesto un reto persistente para la «Visión 50/50» de Internet Society. Si bien algunos países superan con holgura este umbral, muchos otros siguen estando muy lejos de alcanzarlo.
La buena noticia es que el alojamiento regional puede colmar parcialmente esa brecha. Para países como Malaui y Tanzania, el contenido servido desde países vecinos, como Sudáfrica, sigue ofreciendo un rendimiento significativamente mejor que el contenido obtenido desde Europa o América del Norte. Las inversiones en interconexión regional, puntos de intercambio de Internet (IXP) y la implantación de redes de distribución de contenidos (CDN) en zonas con escasa cobertura pueden reforzar aún más esta situación.
Seguimos apoyando esta labor mediante:
- Realización de mediciones desde puntos de observación adicionales, incluidas mediciones a nivel de ASN para redes específicas.
- Mejorar la metodología mediante el uso de traceroutes para comprender las rutas de red reales que sigue el contenido e identificar oportunidades de optimización.
- Estamos trabajando en la elaboración de un artículo de investigación completo que formalice estos métodos y presente resultados exhaustivos.
Martin Thodi es investigador de doctorado en la Universidad de Ciudad del Cabo y becario de investigación de Pulse para 2025.
Las opiniones expresadas por los autores de esta entrada del blog son exclusivamente suyas y no reflejan necesariamente las opiniones de Internet Society.
